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Los investigadores del Havard School of Public Health School de Boston, después de haber examinado los datos relativos a más de 120.000 personas han revelado que el incremento de peso, 1,5 kilos de media cada cuatro años, resultaba inferior cuando aumentaba el consumo de algunos alimentos, principalmente el yogur.
Por cada porción más al día, el aumento de peso se reducía cerca de 370 gramos cada cuatro años, lo mismo ocurría con los frutos secos (menos de 260 gramos), con la fruta (menos de 220 gramos), cereales integrales (menos de 170 gramos), con la verdura (menos de 100 gramos).
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Imagen: Nuestra redacción |
Sucedía exactamente lo contrario con las patatas fritas (menos de 760 gramos cada cuatro años), con las bebidas azucaradas (450 gramos) y con la carne fresca (más de 430 gramos).
«El mayor contenido de fibra y el menor tiempo de digestión de estos alimentos incrementan la saciedad, y su mayor consumo podría estar desplazando en la dieta a otros productos altamente procesados», señala el líder de este estudio, Dariush Mozaffarian.
En resumen, los pequeños cambios del estilo de vida relacionados con la alimentación pueden influir en modo sustancial sobre el aumento de peso a largo plazo. Es por esto que los expertos centran la atención más que en el cálculo de calorías, en la elección de comida saludable. |
El yogurt El yogur es un producto lácteo obtenido mediante la fermentación bacteriana de la leche.
Si bien se puede emplear cualquier tipo de leche, la producción actual usa predominantemente leche de vaca. La fermentación de la lactosa (el azúcar de la leche) en ácido láctico es lo que da al yogur su textura y sabor tan distintivo.
A menudo se le añade fruta, vainilla, chocolate y otros saborizantes, pero también puede elaborarse sin añadirlos; en algunos países se conoce al de sabor natural como Kumis («natural»)
El proceso de elaboración del yogur data desde hace miles de años, sin embargo hasta el siglo XIX se conocían muy pocas fases del proceso productivo. El arte de producción era transmitido de generación en generación; sin embargo en las últimas décadas, este proceso se ha racionalizado, principalmente por los descubrimientos en diversas disciplinas, como la física e ingeniería química, la bioquímica y enzimología; y sobre todo la tecnología industrial.
La elaboración de yogur requiere la introducción de bacterias ‘benignas’ específicas en la leche bajo una temperatura y condiciones ambientales controladas (muy cuidadosamente en el entorno industrial).
El yogur natural o de sabores de textura firme, requiere de una temperatura de envasado de aproximadamente 43 grados centígrados, y pasar por un proceso de fermentación en cámaras calientes a la temperatura de 43 grados para obtener el grado óptimo de acidez; este proceso puede llegar a durar aproximadamente cuatro horas.
Una vez obtenida la acidez óptima, debe enfriarse el yogur hasta los 5 grados para detener la fermentación. En los yogures batidos, los de textura cremosa, con o sin frutas, el proceso es diferente, en cuanto la fermentación se realiza en depósitos, previo al proceso de envasado, que se realiza en frío, por lo que no necesita de fermentación posterior.
Los beneficios del yogurtLos principales beneficios que el yogurt brinda a nuestro organismo son:
Generar tolerancia a la lactosa: Como antes mencionamos, este es un punto muy importante, para así aclarar que su consumo es posible entre las personas que no toleran los lácteos. Las bacterias ácido lácteas contienen lactasa (enzima que digiere la lactosa).
Previene y mejora los síntomas de diarrea: esto se debe a que el yogur ayuda a reestablecer la flora bacteriana intestinal sana, que se destruye por las diarreas. Por otro lado este alimento fortalece nuestro sistema inmunológico ayudándolo a defenderse contra las infecciones.
Reduce los valores de colesterol sanguíneo: diferentes estudios demuestran que el consumo de yogur desnatado baja los niveles de colesterol en sangre, en consecuencia este alimento debe formar parte de la dieta de aquellas personas que presentan riesgo cardiovascular.
Gran fuente de calcio: las perdidas diarias de este mineral en nuestro organismo deben ser repuestas a través de la dieta diaria. El calcio presente en el yogur se ha disuelto en el ácido láctico, haciéndose así más absorbible para nuestro sistema digestivo y para su fácil paso posterior a todo nuestro cuerpo. Es notable que destaquemos que este producto lácteo tiene efecto preventivo ante el cáncer de colon.
Valor nutritivo o aporte nutricional. La composición química de un alimento, es el mejor indicativo de su potencial como nutriente de calidad.
Calorías 75
Aporte proteico 3.9
Contenido graso 3.4
Carbohidratos 5.0 |