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Cada año se producen en España 50.000 nuevos casos de cáncer de piel, de los que 4.600 son melanomas, el tipo de tumor más grave que ocasiona el 90% de las muertes por esta enfermedad.
Y lo que es peor, los expertos han observado que en los últimos años se ha producido en el mundo un incremento vertiginoso de casos, con una frecuencia que multiplica por cinco la aparición de cánceres de mama o próstata.
Estos datos se conocieron ayer en el decimotercer Congreso Mundial de Cáncer de Piel, que se se celebra en Madrid, donde se destacó que la situación es similar en todos los países del mundo, excepto Australia, donde se iniciaron los programas de prevención hace décadas, y ahora los casos no aumentan.
El principal desencadenante de los cánceres de piel es la exposición excesiva a los rayos ultravioleta, fundamentalmente el sol.
Imagen: Flickr |
Además del tabaco, que también es un factor determinante para los cánceres de labios y boca, y de la predisposición genética, las lámparas y cabinas bronceadoras, la exposición a ciertos productos químicos y a la radiación producida por radioterapia son otros de los factores que pueden actuar como precipitadores de la aparición de esta enfermedad. Las lesiones o inflamaciones graves o quemaduras también pueden ser factores desencadenantes.
La falta de prevención ha sido el principal detonante no solo del incremento de casos, sino de un cambio en el perfil de afectados, puesto que cada vez aparece un mayor número de jóvenes con esta enfermedad. El perfil sobre el que se concentra el mayor número de casos de melanoma es el de una mujer de 55 años, que durante los años sesenta y setenta se expuso al sol de manera desmesurada sin ningún tipo de protección.
En España, el melanoma representa un 2% de los tumores malignos, con una incidencia mayor en zonas como Cataluña, y menor, en Canarias, siendo la supervivencia global en torno al 60-70%, aunque las zonas de mayor mortalidad son las islas y las áreas urbanas.
Sin embargo, son los pacientes mayores con esta afección los que tienen peor pronóstico. «Aunque las campañas de prevención suelen dirigirse a jóvenes, no debemos olvidar a las personas mayores, que por descuido o ignorancia no acuden al dermatólogo y llegan tarde al diagnóstico»
Las cabinas de bronceado deberían prohibirse en España
Teniendo en cuenta que el exceso de rayos UV es uno de los principales factores desencadentantes del cáncer de piel, el doctor Francisco Camacho, jefe del Departamento de Dermatología y Venereología en el Hospital Universitario Virgen de la Macarena de Sevilla, advirtió de la necesidad de prohibir en su totalidad las cabinas y lámparas bronceadoras, ya que está comprobado que es un factor de riesgo que aumenta la posibilidad de la aparición de melanoma. "Yo las prohibiría en todo el país", explicó Camacho.
En el mismo sentido, el doctor Perry Robin, presidente de la Skin Cancer Fundation, afirmó que "entrar en estas cabinas es como si nos metiéramos en una tostadora de pan". Por este motivo, se mostró partidario del "lobby" que se está produciendo en Washington (EE. UU.), organizado por distintos organismos, para tratar de que la Agencia del medicamento estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) prohíba su uso, al menos, entre los adolescentes.
Además, a juicio del jefe del servicio de Dermatología del Hospital Ramón y Cajal, el doctor Pablo Lazaro, "mantienen el culto al moreno y al bronceado", por tanto, añadió que, "aún suponiendo que no tuvieran un efecto nocivo persé, realmente producen que la gente entienda el bronceado como un indicativo de belleza". "Hay que cambiar ese concepto porque el estar bronceado no es un indicativo de belleza", concluyó.
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Casi siempre tratables.
Por tanto, además de las campañas de prevención, el doctor Perry Robin señaló que "es importante que se eduque no sólo a los dermatólogos sino también a los médicos de otras especialidades y de Atención Primaria". "Nadie debe morir nunca ni de un melanoma, ni de un cáncer de piel, porque si se detectan precozmente y son tratados, son casi siempre tratables", advirtió.
Así, recomendó realizarse una vez al año un autocontrol de toda la superficie corporal, además de comprobar el estado de la piel; y, en caso de tener más de 50 años, acudir al dermatólogo. Asimismo, se debe seguir una normas básicas a la hora de exponerse al sol, como son: no tomar el sol de 11 de la mañana a 4 de la tarde; utilizar protección solar con factor 30, "más no es necesario"; exponerse al sol progresivamente; utilizar gafas solares y camisetas en caso de permanecer expuesto al sol en la playa; y utilizar el protector solar, al menos, 30 minutos antes de tomar el sol.
Otra de la herramientas indispensables para su control es la prevención secundaria que se concreta en las revisiones dermatológicas, donde se consigue la mayoría de los diagnósticos en fases iniciales, y gracias a la cual se reduce gran parte de los casos de gravedad, que son en su mayoría tratados mediante cirugía.
Perfil del paciente
El perfil sobre los que se concentra el mayor número de casos de melanoma sería el de una mujer de 55 años, que durante los años 60 y 70 se expuso al sol de manera desmesurada sin ningún tipo de protección, ha explicado en la conferencia de prensa Pablo Lázaro, presidente del Congreso.
"Es muy importante lograr una mayor concienciación social acerca de un cambio de hábitos de exposición solar por eso son fundamentales establecer campañas de forma conjunta entre todos los países", ha agregado Lázaro. |