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La exposición al aire contaminado aumenta el número de ingresos hospitalarios por patologías respiratorias, los problemas alérgicos, la aparición temprana de enfermedades respiratorias en niños, la pérdida en la función pulmonar e incluso cáncer de pulmón, según ha informado esta entidad en un comunicado.
Esto se debe a estas partículas PM, que incluyen a todas aquellas producidas por la combustión de los vehículos que circulan por las ciudades y, en especial, por los que funcionan con motores diesel.
Las más pequeñas -las PM 2,5- son las que se depositan en lo más profundo de las vías respiratorias, en los sacos alveolares.
En este sentido, un estudio de 2008 sobre polución y salud que midió los niveles de contaminación de diferentes ciudades europeas -entre ellas Madrid, Barcelona o Sevilla- señala que reduciendo los niveles de PM 2,5 a 20 microgramos/m3 en cada ciudad se evitarían 11.375 muertes prematuras (8.053 cardiopulmonares y 1.296 debidas a cáncer de pulmón), y si se redujeran a 1,5 g/m3 se evitarían hasta 16.926 muertes prematuras, 11.612 debidas a enfermedades cardiopulmonares y 1.901 a cáncer de pulmón. |
Según ha destacado el presidente de SEPAR, Juan Ruiz Manzano, "éste es un problema global que afecta a todos los países desarrollados, y especialmente a las grandes ciudades". De hecho, la contaminación del aire provoca el triple de muertes que los accidentes de tráfico y casi 10 veces más que los accidentes laborales.
Por ello, ha añadido la coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de esta entidad, Cristina Martínez, "todos podemos ayudar a mejorar el aire adoptando conductas que contribuyan a disminuir la contaminación, tales como usar transporte público, controlar la velocidad y el buen estado del automóvil junto con no fumar y evitar el derroche energético".
"Estas medidas sin duda pueden ayudar a que todos y, especialmente, a que las generaciones venideras respiren tranquilas", ha insistido esta experta, recordando que los niños y los asmáticos son los más afectados por la exposición a concentraciones de NO2, también relacionada con el envejecimiento prematuro del pulmón y con la disminución de su capacidad funcional.
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Mueren más personas a causa de la contaminación ambiental que por accidentes de tráfico
Fuente: www.separ.es / 9 de marzo de 2010.
Los enfermos respiratorios crónicos y cardiovasculares principales grupos de riesgo.
Según los expertos del Área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), la contaminación atmosférica es uno de los mayores problemas de salud a nivel local y mundial de la actualidad ya que favorece la aparición o agravamiento de enfermedades respiratorias o asociadas a ellas como las vasculares o los cánceres. El Ministerio de Medio Ambiente español cifra en 16.000 el número de personas que mueren prematuramente a causa de la contaminación al aire y según la Unión Europea se producen 370.000 muertes al año por esta causa en la zona europea.
Según un estudio de la OMS (organización Mundial de la Salud) de 2006 dos millones de personas mueren cada año a causa de la contaminación del aire y la mitad de estas muertes se produce en los países desarrollados a causa de la contaminación originada por industrias y tráfico. Los datos, pues, alertan sobre la urgencia de reducir la contaminación atmosférica en Europa. Este objetivo, según la Dra. Cristina Martínez, coordinadora de esta área de SEPAR, “es prioritario no sólo en términos de protección del medio ambiente, sino también para la salud de las personas”.
Las mayores fuentes de contaminación del aire en Europa son el sector del transporte y las centrales térmicas o plantas industriales. Durante presidencia española se está negociando en la UE la Directiva de Emisiones Industriales, un importante paquete legislativo medioambiental.
Esta Directiva, comenta la Dra. Martínez “que obligaría al sector industrial español a implementar las tecnologías disponibles de cuidado medioambiental, como ya han hecho otros países europeos, para reducir las emisiones y proteger la salud de sus ciudadanos convirtiéndose, además, en una industria más limpia y sostenible”. Por otra parte, la reducción de la contaminación “también pasa por la adopción de medidas como la limitación de la velocidad en la ciudad y alrededores o el incentivo del uso del transporte público. Se ha demostrado, en las ciudades que lo han estudiado, que va acompañado de un descenso de las exacerbaciones de enfermedades respiratorias y de la disminución del número de hospitalizaciones” afirma la Dra. Martínez.
Los principales contaminantes son las partículas en suspensión, el ozono troposférico y el NOx (término genérico que hace referencia a un grupo de gases muy reactivos como el óxido nítrico –NO- y el dióxido de nitrógeno -NO2-, que contienen nitrógeno y oxígeno en diversas proporciones). “Cuando respiramos, respiramos mucho más que oxígeno, el aire contiene otros elementos que disminuyen la calidad del aire y tiene efectos nocivos en el medioambiente y la salud” afirma la Dra. Cristina Martínez. Hasta trece Estados Miembros prevén incumplir en 2010 los techos para el contaminante atmosférico NOx (óxidos de nitrógeno).
Los principales contribuidores de emisiones industriales son las grandes instalaciones de combustión o centrales eléctricas, responsables de más del 90% de las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y óxidos de azufre (SO2).. El óxido de nitrógeno (NOx) es uno de los cuatro gases tóxicos que contaminan la atmósfera (dióxido de azufre SO2, óxidos de nitrógeno NOx, compuestos orgánicos volátiles no metálicos COVNM y amoniaco NH3). Según la Agencia de Medio Ambiente de la Comisión Europea, en España contaminan en la misma proporción los gases emitidos por los tubos de escape del tráfico rodado (32,5 %) y las plantas industriales o productoras de energía (32,4%, porcentaje en el que las centrales térmicas representan el 21,2%). España ostenta el segundo puesto, detrás de Reino Unido, en emisiones contaminantes de NOx.
El problema de emisión de óxidos de nitrógeno por parte de la industria no se ha abordado en España igual que sí se ha hecho con otros gases tóxicos como el dióxido de azufre (SO2). “Los NOx continúan causando en España graves problemas como son la lluvia ácida, la formación de smog y del ozono troposférico, problemas ambientales que repercuten en la salud respiratoria de los ciudadanos. La inhalación de NOx afecta al tracto respiratorio y a los tramos más profundos de los pulmones, inhibiendo algunas funciones de los mismos. Además, niños y asmáticos son los más afectados por exposición a concentraciones agudas”, explica la Dra. Martínez.
El informe de Ecologistas en Acción de 2008 señala que según los valores limites establecidos en la Directiva 2008/50/CE, un 35% de la población española (16 millones de personas) respiran aire contaminado. Si se toman en cuenta las recomendaciones de la OMS el porcentaje se incrementa la 84% de la población (38 millones de personas). |